Resumen rápido
- Problema: creer que Lean es solo para fábricas, cuando los mayores dolores están en oficinas y servicios.
- Enfoque: mapear el flujo de información, identificar esperas y re-trabajos, y atacarlos con pasos pequeños.
- Qué te llevas: un termómetro de madurez Lean para saber dónde estás y qué hacer ahora.
- Tiempo: en 2–3 semanas puedes lanzar un primer experimento Lean en un proceso clave.
Lean en oficinas y servicios: de qué estamos hablando
En entornos sin fábrica, el “producto” es información: ofertas, contratos, proyectos, tickets. El cliente no ve máquinas, pero sí nota retrasos, errores y descoordinación.
Lean aquí consiste en hacer que ese “expediente” fluya sin interrupciones. Y eso se ataca con herramientas sencillas: mapas de flujo, tableros visuales y reuniones cortas.
Los 4 Desperdicios de la Oficina
Esperas y bloqueos
Expedientes parados esperando una firma o un dato que nadie reclama.
Re-trabajos
Correcciones infinitas porque los requisitos no estaban claros desde el inicio.
Duplicidades
El mismo dato tecleado en 3 Excels distintos. Hilos de emails eternos.
Urgencia crónica
Todo es "para ayer". La falta de planificación quema a los equipos.
Termómetro Lean de Oficina
Marca las prácticas que ya aplicáis. El termómetro te dirá tu nivel de madurez real.
0% completado
4 pasos para empezar Lean mañana
- Elige un proceso concreto. (Ej: alta cliente, ofertas).
- Dibuja el flujo en 30 minutos. Quién toca qué y cuándo.
- Marca dónde se atasca. Puntos de espera y re-trabajos.
- Lanza un experimento de 2 semanas. Un cambio pequeño (tablero, límite WIP) y mide.
Caso breve: 30% menos de espera en atención al cliente
Un equipo B2B gestionaba incidencias por email individual. Los clientes se quejaban de los plazos.
Dibujaron el flujo, montaron un tablero simple con límites de casos por persona y una reunión diaria de 15 min.
Resultado en 2 meses: plazo medio bajó un 30% y las incidencias "olvidadas" desaparecieron.